Así es como hacemos nuestros cursos online

«¿Cómo lo hacéis?». Si nos dieran un euro por cada vez que nos hacen esta pregunta, ya podríamos comprar un Picasso (uno pequeñito). Es hora de explicarte con todo lujo de detalles cómo se desarrolla una formación, desde la idea hasta su lanzamiento. Thijs Peters, responsable de todo el proceso como Redactor Jefe, nos desvela uno de los secretos mejor guardados de GoodHabitz.

¡Deja que Thijs te lo explique!

Fase 1: la idea

Todo empieza con una idea. Naturalmente, llevamos a cabo una continua investigación sobre tendencias y nuevos avances para dar con los temas más actuales y demandados. Pero, en definitiva, las personas son nuestra mayor fuente de inspiración. A veces una idea viene directamente de nuestro Director General, Maarten. Otras, son nuestros coaches los que comparten las necesidades de información de nuestros clientes sobre un determinado tema. Y en ocasiones, son los viernes de Afterwork los que nos encienden la bombilla. “Recopilo todas esas ideas a lo largo del año”, explica Thijs. «A menudo escuchamos las mismas voces del mercado, pero de vez en cuando nuestras ganas descontroladas o la testarudez que nos caracteriza nos llevan a incluir temas algo inusuales. Por ejemplo, ningún cliente pidió formación para reconocer Fake News. No obstante, nos resultó un tema interesante y, ¿adivina qué? Al final se convirtió en un curso, que por cierto se hace mucho.»

ES This Is How We Make Our Courses

Fase 2: la hoja de ruta

Volvamos a esa lista de ideas. Cada otoño, en una extensa reunión editorial, se decide qué temas son relevantes y actuales para nuestros estudiantes. De ahí surge la hoja de ruta: la planificación de 20 nuevos cursos online para el nuevo año natural. «Siempre nos aseguramos de que sea una buena combinación de formación en soft skills, competencias digitales e idiomas». ¿Ya tenemos los temas y el orden definitivo? Entonces armamos la cartelera de cursos en forma de pósters con los próximos estrenos y una breve descripción.

Fase 3: el diseño educativo

Los posters con los próximos estrenos, ya en manos de nuestros pedagosos, dan paso a semanas de investigación y búsqueda de recursos tanto online como offline. En un sprint de diseño equivalente a una jornada de trabajo completa, una amplia representación de stakeholders discute el contenido de la formación. «El resultado es una pared llena de post-its con subtemas, estructuras, métodos de trabajo y objetivos de aprendizaje. En dos o tres semanas, el pedagogo transforma todo esto en un diseño educativo.»

Fase 4: la creación de contenido

Con el diseño educativo listo, el pedagogo presenta su propuesta al resto de integrantes del equipo: el guionista, el animador, el fotógrafo, el editor de vídeos, el diseñador gráfico y el productor. A partir de aquí, cada uno de ellos se dedica a hacer lo que mejor sabe. «Todo el mundo sigue investigando durante esta fase y hay consultas constantes entre medias. Los guiones y textos van de un lado a otro, se entrevista a expertos en la materia, etc. Al entremezclar decenas de procesos simultáneamente, podriamos decir que se trata de la etapa más compleja. Como ejemplo, el equipo de Momentos trabaja de forma muy independiente. Sin embargo, depende de comprobaciones regulares para asegurar una coherencia con el resto de la formación.

Team

Fase 4a: el contenido

¿Nuestras fuentes? ¡Siempre contrastadas! Sin duda, no existe una única fórmula sobre la orientación al cliente, el liderazgo, el coaching o la gestión de proyectos. Los expertos de opiniones contrarias, así como otras fuentes de información, aportan una visión más completa de la realidad. «Es interesante como a menudo está relacionado con la cultura», dice Thijs. «Un experto español tiene una opinión diferente al del alemán sobre el mismo tema. Y depende del contexto: un científico suele arrojar luz sobre el marco teórico. Nosotros también queremos hablar con alguien que esté metido en faena y nos hable de la práctica.

Fase 4b: Terminación

«Nuestros cursos tienen que ser como tu serie favorita. ¡Pura diversión!», explica Thijs. «Por eso alternamos textos y ejemplos sustanciales con animaciones y entrevistas en vídeo fáciles de digerir. No hace falta que te quedes con todos los detalles de la formación. Si recuerdas aquello que te interesaba aprender, habremos cumplido nuestra misión con éxito». En GoodHabitz, creemos en el poder de las historias para alcanzar este objetivo. Thijs: «El storytelling es, hoy día, la palabra de moda, pero nosotros somos unos expertos en ello desde hace ocho años. La guinda de este pastel son los Momentos GoodHabitz. Todos conocemos los documentales de Louis Theroux: su búsqueda de respuestas a partir de un interrogante. A pesar de ser completamente diferentes en lo que a realización se refiere, se puede apreciar la misma dinámica en nuestros Momentos».

 

Fase 5: Revisión de contenido y lanzamiento

¿La parte favorita de Thijs? La ronda de control. «Tengo la suerte de ser el primero en hacer los últimos cursos, junto a un redactor jefe y a un pedagogo (encargado del diseño). En ocasiones, el curso no cumple nuestros requisitos y debe regresar a la mesa de dibujo para ser reescrito. Pero, por lo general, pasan directamente al departamento de soporte, donde se realizarán las pruebas técnincas pertinentes para entrar en funcionamiento. «¿De cuánto tiempo estamos hablando desde la idea hasta la publicación? Unos tres meses. Justo después, la máquina de traducción y localización se pone en marcha. Partimos de la variante inglesa, seguida del resto de lenguas europeas. ¡Ojo! La localización de los cursos también supone un gran esfuerzo, explica Thijs: «Cada país y cada cultura son un mundo. Por eso, la formación en ventas tiene un contenido diferente en los Países Bajos que en España. Buscamos fuentes y expertos locales, con el fin de aportar a la formación un aspecto y sensación “made in Spain”».

Fase 6: ¿la nada?

¿Y qué pasa una vez publicamos nuestro curso en todos los idiomas? ¿La nada? ¿Aburrimiento? ¿El famoso agujero negro? «No. Hacemos varias sesiones de formación al mismo tiempo. No hay margen para parar», explica Thijs. «Además, una formación no tiene fin. A partir de las valoraciones y comentarios de nuestros alumnos, sabemos exactamente qué cursos y métodos de aprendizaje van bien y cuáles no. Así, tenemos la oportunidad de mejorar nuestros cursos, incluso después de su lanzamiento».

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