El modelo 6Cs: empieza con el liderazgo híbrido

En su último "Índice de Tendencias Laborales: Work Trend Index", Microsoft señalaba el trabajo híbrido como «la próxima gran disrupción» de la naturaleza de los actuales entornos laborales. No obstante, solo un 16% de las organizaciones cuenta con un liderazgo capacitado para esta nueva era de trabajo en la que nos encontramos. ¿Necesitas ayuda? Te presentamos el modelo 6 Cs, el roadmap GoodHabitz para dar tus primeros pasos en el liderazgo híbrido sin tropezarte.

1. Céntrate en el «cómo»

Ya lo decía Charles Swindoll: la vida es un 10% lo que nos ocurre y un 90% de cómo reaccionamos a ello. A falta de una fórmula maravillosa para poner en marcha el trabajo híbrido, son diversas las opciones que plantean las organizaciones para adaptarse a un cambio sin fecha de caducidad. Y es que, según datos de Xataka, 3 de cada 5 organizaciones españolas planean o han optado por modelos de trabajo híbrido tales como remote ok, full remote, remote first o remote equal. Pero, ¿por dónde empezamos?

Tras la confusión y la forzada gestión del cambio inicial, es hora de poner las cosas en orden. Para eso, el primer paso es identificar aquellos patrones que funcionaron durante los inicios del modelo híbrido en tu organización; pueden ser las videollamadas mañaneras de inicio de semana para manteneros conectados, el uso de una plataforma específica para trabajar en conjunto o las reuniones 1-to-1 con el líder de equipo de manera regular. Déjate asesorar por tu equipo y puede que descubras nuevas necesidades, tanto individuales como colectivas, así como prácticas que necesitan una vuelta de tuerca. Según un estudio de Microsoft, en el último año la duración de las reuniones ha aumentado un 30% y un 42% los emails enviados en horario laboral.

2. Confía en tu equipo

63%. Ese es, según la consultora Robert Walters, el porcentaje de responsables de equipos y empresas que consideran la productividad como mayor impedimento para incluir el teletrabajo en el modelo de trabajo actual; cifra que choca con el 47% de profesionales en España que han visto su productividad aumentada trabajando desde casa. ¿Cuál de los dos tiene razón?

Cada equipo es un mundo, pero una cosa está clara: el teletrabajo, de mayor o menor frecuencia, es una opción cada vez más valorada entre las organizaciones. Y para ponerla en práctica con trabajadores motivados y productivos, dejar a un lado la necesidad de control y demostrar confianza es fundamental (según Elisa Sánchez, psicóloga laboral). Expectativas tales como la disponibilidad absoluta o saber en todo momento el estado de todas las tareas nos llevan a la incomodidad, insatisfacción, absentismo laboral, bajas y, en definitiva, menor productividad. Recuerda: empleados felices, empresas felices.

 

 

3. Comunícate de forma transparente

La confianza es una calle de doble sentido. Y para construir sensación de equipo, motivación, sentimiento de pertenencia y otros factores clave para las empresas competitivas, la transparencia es el punto de partida de la confianza de los trabajadores hacia sus líderes. Para ello, existen algunas prácticas que puedes poner en marcha dentro de tu equipo:

  • Feedback positivo y sincero para la mejora continua. Metodologías como SCRUM nos proponen herramientas como las tablas de sprints y las reuniones regulares para eliminar la no comunicación y no colaboración.
  • Canales de comunicación sencillos, preferiblemente cara a cara (especialmente en procesos de onboarding, feedback delicado, workshops de equipo, etc.)
  • Tiempos de amortiguación: para lograr que tanto empleados remotos como en persona se sientan parte del equipo, Harvard Business Review recomienda reservar un tiempo antes de las reuniones para dar lugar a interacciones informales y establecer vínculos.

4. Crea una mentalidad de aprendizaje ágil

Con el trabajo híbrido, la realidad es la siguiente: los planes cambian. Adoptar una cultura de «prueba y aprendizaje» para diseñar y rediseñar procesos organizativos supondrá un cambio real en la mentalidad de los líderes. Tendrás que reservar algo de tiempo (cada dos semanas, por ejemplo) para evaluar qué está funcionando y qué no, y conectar con otros líderes de la organización para compartir éxitos y retos. Y es que, a veces, las soluciones evidentes pueden tardar un tiempo en serlo.

5. Cultiva habilidades de liderazgo híbrido

Aunque la mentalidad abierta se considere un reto mayor para impulsar el éxito del modelo de liderazgo híbrido, disponer de un conjunto de habilidades de gestión también es necesario. Entre otras:

  • Influencia positiva: para despertar entusiasmo en su equipo (especialmente en remoto), el líder debe transmitir esa misma pasión.
  • Inteligencia emocional con habilidades como la empatía como motor de desarrollo de la tan necesaria seguridad psicológica y el empoderamiento de los empleados.
  • Capacidad de observación: en las videollamadas y los “afterworks” online, no es oro todo lo que reluce. Más allá de las palabras, los líderes tendrán que aprender a comprender a sus empleados (a través del PNL, por ejemplo).
  • Gestión del tiempo para aprender a ser más disciplinado, evitar agendas (tanto propia como del equipo) saturadas de reuniones y así asegurar tiempo de trabajo productivo o margen para descansar.

 

6. Construye una cultura de People Management

Cuanto menor es la frecuencia de conexiones entre personas, mayor es la necesidad de habilidades personales y el don de gentes. ¡Menuda paradoja híbrida! Un buen líder de equipo, ahora más que nunca, debe compartir, escuchar de manera activa y mostrar empatía hacia sus empleados; Pero a veces las reuniones por Teams o Zoom no ponen las cosas fáciles. Reserva algo de tiempo para trabajar en la gestión y coaching de tu equipo y de esta forma consolidar una cultura de People Management apto para la oficina de toda la vida y el teletrabajo.

IMPORTANTE: antes de hablar de coaching o desarrollo de equipos, hay que construir buenas relaciones. La cercanía entre líder y empleado construirá espacios seguros de opinión y, por consiguiente, crecimiento.

Puede que el desarrollo de los músculos del liderazgo híbrido necesite tiempo y mucho esfuerzo; sobre todo, porque aún estamos aprendiendo lo que es de verdad un entorno híbrido. Pero una vez los líderes se sitúen en la casilla de salida, se cuestionen todo y tomen decisiones con base en evidencias, tendremos el camino medio hecho. ¿Te apuntas a esta aventura? Pide tu demo de 14 días y descubre cómo puedes mejorar el líder que llevas dentro.

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